No había reguetón , ni discotecas con luces.Pero había algo más fuerte : vida ,Hubo un tiempo en que la noche de Iquique no necesitaba fuegos artificiales.
No había reguetón, ni discotecas con luces estroboscópicas.
Pero había algo más fuerte: vida, música y poesía .

YEra la bohemia iquiqueña.
Y si estuviste ahí… lo recordarás para siempre.
Y si no… escucha con atención.

¿Dónde comenzaba la noche?

Podías desde el Bar El Genovés ,​Todo empezaba en algún punto del centro, en esas calles con eco salitrero.
Podías partir en el Bar El Genovés , en Tarapacá con Amunátegui. Lugar mítico donde se jugaba dominó, se hablaba de fútbol… y se soñaba con un club profesional que luego se llamaría Deportes Iquique.

Si querías una charla más íntima, el Bar El Democrático , en Obispo Labbé, era perfecto. Mesas pequeñas, café bien cargado y cartas sin abrir.

era En el barrio Matadero, el infaltable era El Dándalo , donde los carnavales tenían casa propia y los schops venían con historias largas.

Y si la cosa era más “caliente”, había que atreverse con el Bar El Ragú Ahí , el humo flotaba y, en esos tiempos considerada “la frontera sur del placer”.
Ahí, el humo flotaba y el bolero se hacía carne.

La música no faltaba

En el Bar El Splendid muchos jóvenes lo escucharon por primera vez ahí a Elvis Presley …, en calle Vivar, había un Wurlitzer apodado “La Chancha” que escupía rock, rancheras y tangos sin discriminar.
Muchos jóvenes lo escucharon por primera vez ahí a Elvis Presley… sin saber que lo amarían de por vida.

Al que le gustaba lo clásico, podía ir al Bar. Mientras tanto , los más apasionados., con su aire más elegante y copas bien servidas.
Mientras tanto, los más apasionados por el folclore se daban cita en el Bar Ludimar , inaugurado en 1960 y visitado por autoridades, poetas y músicos.

Y si querías perderte por completo… podías meterte en el llamado Triángulo de las Bermudas.El Bar Inglés ,:
El Bar Inglés , California y el American Bar . Entrabas en uno el American Bar .
Entrabas en uno… y nadie sabía si salías del tercero o dormías en el segundo.

¿Qué se escuchaba y bailaba?

→ Boleros de Javier Solís.
→ Valses criollos.
→ Nueva ola chilena.
→ Unos buenos tangos.
→ Y cuecas nortinas si el alma lo pedía.

Había espacio para cantantes aficionadas, guitarristas intensos y hasta cómicos que improvisaban entre ronda y ronda.

¿Qué se vivía?

Se vivía amorosamente a media luz . Charlas eternas .Amigos que no se volvieron a ver .
Charlas eternas.
Poemas recitados de memoria.
Amigos que no se volvieron a ver… y otros que se quedaron a vivir en la misma mesa.

Que encontré en la noche que celebraba , sin saberlo , Iquique era una ciudad que no dormía temprano.
Que encontré en la noche un espejo íntimo.
Y que celebraba, sin saberlo, su mejor versión.


Porque esa bohemia iquiqueña de los años 60 y 70 no fue moda…

fue cultura popular en su estado más puro.

Y como decían los viejos del Dándalo…
«Si la noche es buena, no se mira el reloj.»